Tealosophy | Alquimia en Hebras
“Me tomo 5 minutos, me tomo un té”. Quién no recuerda este slogan de una famosa campaña que promocionaba su producto a través de uno de sus aspiracionales más geniales: hacer un alto y tomarse un descanso para uno mismo.
Es que el té es exactamente eso. Anclado a tradiciones milenarias, todo en el acto mismo de su preparación remite a una pausa, a un momento en que todo se detiene y podemos pensar sólo en tomarnos un té.
Y me encanta hacerlo. Soy, de hecho, una especie de catadora de tés. Es un producto que lo permite, porque existen muchísimas variedades. Me parece que es un pequeño lujo, accesible para todos pero bastante desconocido para la mayoría.
La buena noticia para los fanáticos de los tés poco convencionales es que desde hace varios años tenemos en Argentina Tealosophy, una boutique dedicada exclusivamente al té en su formato puro o en blends, que son cuidadosamente elegidos en todo el mundo por Inés Bertón. Inés es una “nariz de té”, rara cualidad reservada para menos de una docena de personas en todo el planeta.
En Tealosophy encontramos más de 70 variedades. Hay, obviamente, para todos los gustos. Los nombres remiten a lugares remotos, a momentos de la niñez, a flores y frutas. Y, claro, no faltan los clásicos que conocemos todos.
Personalmente me gustan mucho los que son con base de té negro. Pero hay con base de roiboos, té blanco, té verde, tés de hierbas y frutas, tés ahumados y, por supuesto, cosechas limitadas. Mis favoritos y recomendados son:
- Cornelia Mood: el número uno de mi lista, base de ceylon con pomelo, pétalos de girasol y mango.
- Chelsea Garden: base de té negro y té verde ‘gunpowder’ con rosas, lavanda y vainilla.
- Peach Apricot: base de té negro con la calidez de damascos y duraznos.
- Almond: base de té negro con amendras tostadas, tiene cuerpo y es intenso.
- Blue Earl Grey: clásico Earl Grey con lavandas del sur de Francia.
- Pear Spice: base de té negro con peras de otoño y canela.

El local de Palermo tiene un encanto particular. Latas gigantes guardan en su interior las diferentes variedades, y las vendedoras las abren para que se puedan elegir en base a los aromas. Cada día se presenta un té distinto, y en la misma tienda se venden accesorios varios para degustarlos.
Un dato interesante: en Tealosophy pueden prepararte un blend personal. Vos contás cómo sos y ellos te preparan una mezcla especial, que lleva tu nombre. Y cada vez que regreses, podés volver a pedir tu té, porque ellos tienen su composición archivada. Muy top.
Tealosophy es, como indica su marca, una filosofía en tés. Y una experiencia diferente para todos los sentidos.
“It’s 5 o’clock, somewhere”.
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